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Riesgo de desarrollar enfermedad maníaco depresiva
La enfermedad maníaco depresiva, forma parte del grupo de enfermedades psiquiátricas, en las que se presenta un trastorno severo del estado de ánimo en forma recurrente, manifestado por estados cambiantes de depresión y ansiedad, pero también ciclos de euforia y excitación.
La frecuencia en la presentación de la enfermedad maníaco depresiva, en pacientes a quienes inicialmente se les diagnostica depresión, ha sido poco estudiada dentro de los desórdenes psiquiátricos. Se estima que la posibilidad de que una depresión progrese a manía, es de 5% a 10%; sin embargo se conocen reportes con cifras muy diferentes, en los cuales el porcentaje de pacientes con depresión repetitiva que progresan a manía, es mucho mayor.
Queriendo saber más acerca de la relación de estas dos enfermedades, se llevó a cabo un estudio multicéntrico prospectivo, con seguimiento a 15 años, de 74 pacientes con edad promedio de 23 años.
El estudio se centró en tres aspectos principales: primero, saber cual es el riesgo que tiene un paciente que ha sido hospitalizado por depresión repetitiva, de desarrollar en 15 años manía ó hipomanía. Segundo, cual puede ser la característica clínica asociada con el desarrollo de trastorno depresivo ó enfermedad bipolar. Por último, esclarecer la relación del uso de antidepresivos con la conversión de depresión repetitiva a enfermedad maníaco depresiva.
Se encontró que durante el tiempo del estudio, 14 pacientes presentaron al menos un episodio maníaco agudo y 19 presentaron uno ó más crisis maníacos leves. Los criterios significan que 33 pacientes desarrollaron manía o hipomanía durante el seguimiento.
No se encontró relación significativa entre el uso de antidepresivos y cuadros de manía después de haberse diagnosticado depresión repetitiva. Tampoco se encontró influencia de otros factores como sexo, edad, antecedente familiar de enfermedad maníaco depresiva, enfermedades del afecto ó consumo de drogas estimulantes del sistema nervioso central.
Los autores concluyeron que adolescentes y adultos jóvenes con diagnóstico de depresión repetitiva tiene un gran riesgo aumentado desarrollar enfermedad maníaco depresiva en los 15 años siguientes al diagnóstico de depresión, por lo cual requieren vigilancia cercana.Revista Latinoamericana Virtual de Psiquiatría, Neurología y Neurociencias
Síndrome de intestino irritable
Los trastornos del aparato digestivo ocurren con mucha frecuencia; es común escuchar: me tome unos tragos anoche y amanecí con diarrea o tengo varios días sin ir al baño pero eso es todo el tiempo, ya me acostumbré, vivo constantemente con unos retorcijones de tripas, ya me dieron a tomar algo que le prestó a mi hermano y no dejó de hacer.
Generalmente nos automedicamos y nos desesperamos porque el cuadro no mejora, estamos tirando piedras con los ojos vendados. Los trastornos gastrointestinales son muy variados y de múltiples causas y uno de los más frecuentes es el que se conoce como Colon Irritable, término con el que particularmente no estoy de acuerdo, porque su sintomatología y los trastornos de la motilidad no se limitan exclusivamente al colon, abarca a todo el tracto gastrointestinal, por lo que prefiero utilizar un término más amplio: Síndrome de Intestino Irritable.
¿Qué es el síndrome de intestino irritable?
Como todo síndrome, es un conjunto de signos y síntomas, alteraciones crónicas que involucran a todo el tubo digestivo pero que sus manifestaciones más evidentes son a nivel del colon, con alta frecuencia en adultos y con predominancia en sexo femenino; afecta aproximadamente al 22% de la población y parece deberse principalmente a factores psicosociales e incluso a determinado perfil psicológico de personalidad con tendencia al estrés.
Si bien es cierto que todas las personas con diagnóstico de Intestino Irritable sufren o están sometidas a distintos niveles de estrés y/o a determinados alimentos, no todas las personas con estrés presentan esta enfermedad, por lo cual pareciera existir un intestino más susceptible a la acción del estrés y determinados alimentos que otros. El cuadro clínico del Intestino Irritable está formado por dolor abdominal, estreñimiento, diarrea o alternancia entre estreñimiento y diarrea, meteorismo o flatulencia por la gran producción de gases en el intestino que puede llevar a una distensión del abdomen, relacionado con el estrés, ansiedad, depresión. Sin que se demuestre una alteración anatómica o metabólica.
Causas
No hay una causa específica de este trastorno, se produce por la interacción de un conjunto de circunstancias, siendo las más importantes el estrés y determinados alimentos. La persona que sufre de Intestino Irritable, por lo general conoce que el consumo de ciertos alimentos empeora su cuadro, lo cual podría explicarse por una particular intolerancia en grado variable, siendo más frecuente al trigo, productos lácteos, café, cafeína, chocolates, alimentos ricos en grasas, refinados, frutas confitadas, sopas de sobre, alcohol y bebidas gaseosas.
El estrés puede afectar a cada persona de manera muy diferente, alguna con taquicardia, ansiedad, pánico, dolores de cuello y espalda, etc. Pero en las personas con intestino irritable pareciera ser que el intestino es el órgano de choque de las emociones debido a su mayor sensibilidad, respondiendo en forma exagerada a estímulos que a otras personas no les produciría ninguna alteración. No olvidemos que la motilidad intestinal está controlada por los nervios y las hormonas.
Sin embargo para el diagnóstico de Intestino Irritable se deben descartar todas las alteraciones morfológicas y metabólicas que pudieran estar causando los síntomas.
Consejos útiles si sufre de Intestino Irritable
Si ha tenido un diagnóstico médico de Intestino Irritable y presenta estreñimiento, diarrea leve o alternancias de estreñimiento y diarrea, debe aumentar el consumo de fibras mediante la ingesta de alimentos ricos en fibras y a los cuales no tengas intolerancia, como pan integral, frutas con piel, verduras, salvado o afrecho de trigo mezclado con líquidos o los alimentos; es importante que determine qué alimentos se relacionan con la aparición del cuadro, es aconsejable no masticar chicles, ni ingerir bebidas gaseosas ni alcohólicas porque pueden agravar los síntomas; debe elaborar una dieta baja en grasa, evitar las comidas copiosas, es preferible que coma menos pero con más frecuencia, comiendo despacio y masticando bien los alimentos. Aumente la ingesta de agua sobre todo si predomina el estreñimiento. Practique un régimen regular de ejercicios, trate en lo posible de manejar adecuadamente el estrés si le es imposible evitar las situaciones estresantes; practique ejercicios de relajación, la meditación y el yoga pueden serle útiles.
Carlos BasantaCorreo del Caroní